O.S. Marden fue un famoso escritor y periodista del movimiento trascendentalista americano cuyos representantes máximos fueron H.R. Thoreau y R.W. Emerson. Marden fue un tipo curioso, de origen muy humilde llegó a poseer un gran capital. Sus célebres sentencias son ya parte indisoluble de la cultura americana. Una de ellas es: “La economía consiste en saber gastar, el ahorro en saber guardar”. Pensaba en que esta frase era una buena y muy breve lección de Política Económica para muchos políticos y administradores públicos.
No había completado mi reflexión cuando llegó Olga, entró diciendo:
—¡Qué horror! ¡Qué hartura de viento!
Entretejía sus cabellos con sus finos dedos y en la cara reflejaba incomodidad y enojo. Le sonreí.
—No es buena tarde para hablar de economía, ¿no? —dije y la miré expectante.
—Sí. Sí es bueno hablar de economía. Las cosas no tienen buena lectura. Suben los impuestos de las gasolinas y gasóleos y también el tabaco, sólo cinco días después de las elecciones europeas, aunque José Blanco dice que es una “actualización”, y además han rebajado las previsiones de crecimiento. Los presupuestos se hicieron ignorando la crisis y parece que eso empieza a pedir cuentas.
La miré, y asentí con un leve movimiento de cabeza.
—Cierto, la revisión del cuadro macroeconómico que hizo público el viernes la vicepresidenta Elena Salgado incluye también una fuerte corrección al alza de las cifras del déficit fiscal previsto por el Gobierno. Efectivamente las cosas van mal. Los “brotes verdes” de hace unos días, parece que han desaparecido del horizonte y que empiezan a darse cuenta de que hay verdadero despilfarro en el gasto público e quizás inician una ligera marcha atrás.
No se le notaba ninguna incomodidad, estaba inmersa en la conversación. Preguntó:
—¿Qué aspectos destacarías tú en ese derroche de los dineros públicos?
—Hay muchos e interrelacionados —tomé aire con intensidad para preparar mejor la
respuesta—. Tenemos, por ejemplo, ministerios innecesarios que son una carga económica improcedente, ya sabes, Igualdad, Vivienda y Medio Ambiente, por citar tres que claman al cielo. El PER sigue siendo, aquí en el sur, un gasto enorme… y perenne. Se citan cifras de miles de millones de euros en pérdidas de las televisiones públicas. Hay autonomías muy derrochadoras y que están excesivamente endeudadas, al igual que muchos ayuntamientos. El número de funcionarios es algo bestial, tres millones muy largos, que este año tendrán un coste de 120.000 millones de euros, no se puede explicar esto racionalmente, la implantación de la informática tendría que haber moderado este crecimiento y no ha sido así. En nuestro país podrían sobrar de 500.000 a 1.000.000 de funcionarios, sin embargo –paradójicamente– es la “profesión” más demandada.
Olga apoyó su cara sobre la mano izquierda dejando dos dedos en su mejilla adoptando una postura muy pensativa e intelectual.
—¿Crees tú que con esta subida se soluciona la cuestión? —dijo y enarcó con gracia una ceja.
—No, ni mucho menos. El Decreto Ley establece un aumento de los impuestos sobre el tabaco y los hidrocarburos, con este incremento del impuesto sobre el tabaco el Gobierno calcula recaudar 1.222 millones de euros/año, de los mismos 674 millones irán al Estado y los 548 restantes millones a las Autonomías. Por el impuesto con que grava los hidrocarburos, el Gobierno piensa recoger 1.097 millones, de los cuales 606 millones serán para el Estado y los otros 591 para las Autonomías. En total se está hablando de poco más de 2.300 millones, cifra que se les queda muy corta. Entonces, creo que debemos esperar más subidas e incluso, muy posiblemente, estén pensando en una revisión al alza del IVA. Compara estos 2.300 millones con el nuevo fondo de 90.000 millones que quieren, y que ha sido negociado en una taberna por Montoso y Granados, para insuflar al sistema financiero. Creo que de manera más o menos descarada, los impuestos seguirán subiendo.
—Parece que el viento de Levante no amaina, ¿no?
—Pues no… Tenemos el temporal encima.
Crisol T.
El Gobierno ha tenido un grave problema de visión: allí donde veía brotes verdes lo que en realidad había brotado eran ortigas… y vaya como escuecen.