Después de muchos días por fin puede hablar un rato con el padre Horst Seehofer la diferencia horaria con Japón nos juega malas pasadas y es difícil que podamos comunicarnos. Pero esta vez sí, y tuvimos una larga conversación. Tratamos un poco del tiempo meteorológico, me dijo que allí también han tenido alteraciones climáticas inusuales. La temperatura media anual en su ciudad, Senday (en la prefectura de Miyagi, al norte de la isla de Honshū) es de 24º, aunque en el verano son frecuentes temperaturas alrededor de los 30º pero no mucho más. Me decía que el mes más duro es enero con una media de 1,5º más o menos, pero se reía diciendo que eso no es frío, que frío frío en su Alemania natal. Le pregunté si se había enterado de la visita del presidente Zapatero a Japón y contestó que ni idea, que allí hay muchas cadenas de televisión e infinidad de periódicos y que en los que él lee habitualmente no había visto nada. Tampoco se había enterado que Sony cierra su fábrica en Cataluña, comentó que esos cierres y aperturas de fábricas japonesas en países extranjeros es casi algo habitual y no se le presta demasiada atención allí. Me explicó que la perspectiva de las noticias en TV y en la prensa allí es muy distinta a la de España e incluso a la de Alemania; un país del extremo oriente de casi 130 millones de habitantes tiene otras pautas para todo y en todo. Le conté cosas de Olga y de Nena, también de Héctor, y cuando me di cuenta, habían pasado más de dos horas.
Al cabo del rato llegaron mis amigas y nos fuimos a pasear a la playa tal como habíamos quedado para hoy. No habíamos dado el primer paso por la arena cuando Olga preguntó:
—¿Cuál es la situación de España en la crisis que estamos viviendo? ¿Hay algunas ventajas competitivas que podamos explotar?
Como siempre ocurre estas preguntas a bocajarro me desestabilizan un poco, incluso las temo. Me apoyé en el hombro de Nena para quitarme las sandalias y ese tiempo me sirvió para pensar la respuesta.
—Sabéis que en el contexto de un país las ventajas competitivas serían el conjunto de todas aquellas cosas que hacemos mejor que otros países, por lo que representa una fuerza para competir y supone una experiencia especializada que la competencia no puede igualar —descansé un poco parándome y mirando el mar—. Sí, tenemos algunas ventajas competitivas pero voy a intentar responder primero a la situación de España en esta crisis.
Nena intervino para decir:
—Imagino que todos los países en una situación de crisis tratan de explotar sus ventajas competitivas para marcar diferencias y poder crecer.
—Sí, tienes mucha razón, eso es lo que hacen todos los países. Países como Estados Unidos, Japón, Alemania tienen un elevado capital en I+D, infraestructuras, formación, etc. Además tienen unos elevados índices de productividad. Otros como Brasil, Argentina, Rusia… tienen grandes reservas minerales y de otras materias primas de mucha demanda.
Olga con su rapidez habitual me preguntó:
—¿Y China?
—China y otros países asiáticos y los de la Europa del Este basan su ventaja competitiva en la mano de obra barata. Como bien podéis ver en este esquema que he presentado no podemos situar a España. No pertenece al grupo de alta productividad y poderío industrial, tampoco al de los países que tienen grandes recursos en materias primas, ni tampoco en el de la mano de obra barata.
—¿Cuál es entonces nuestra situación? ¿Dónde estamos? —preguntó Nena.
Antes de contestar me quedé mirando a lo lejos, hacia el mar, oyendo la caída suave de las pequeñas olas en la orilla. Después miré la línea de playa semicerrando los ojos para protegerlos del sol que venía de frente.
—Quizás lo peor, a largo plazo, sea que no tenemos un modelo claro de crecimiento, de cómo debemos evolucionar para desarrollar nuestra economía. Ahora hace un año que se presentó a bombo y platillo la Ley de Economía Sostenible, ¿recordáis? Aquello fue un bluf, casi nadie recuerda aquello, la dichosa ley llenó páginas y páginas en los periódicos, el equipo de gobierno se tiró en plancha para defender y apostar por esta ley-milagro ––me paré un poco para respirar la fresca brisa—. Pero nada, no tenemos ningún trayecto definido, se nos acabó la construcción y el fenómeno inmobiliario, y parece que todo se ha desinflado… hasta la imaginación.
Olga sentenció:
—La ley se escribió en la arena, ¿no?
Crisol T.
Yo, al igual que Nena, preguntaría: -¿Donde estamos?. Quizás el sueño europeo que hemos vivido, mirando sin complejos a nuestros vecinos, se ha terminado bruscamente. ¿Recuerdan aquello de “que inventen ellos”? Pues eso, seguiremos soñando con partirle la cara al contrario que tan bien reflejó Goya años ha, seguiremos siendo más machos que nadie y solo nos salvará un buen correctivo de la Comunidad Europea. ¿Por cierto, no huelen ya a ajo y a fritanga?. Lo dicho, volvemos a donde solíamos.
Buena analogía la del ajo y la “fritanga” del comentario de Indira; quizás todavía quedan unos meses antes de que la crisis se cebe en otras capas de población y se haga más patente y presente ese olor de ajo y “fritanga” imagen de tiempos pasados. Ahora son los inmigrantes, los jovenes y las mujeres los que han sufrido los primeros latigazos de la crisis, pero mucho me temo que a mediados del 2011 la situación se extienda y la gravedad se extreme pues por lo que se puede colegir, el gobierno de la nación está mucho más preocupado por las eleciones y los votos que por la real y verdadera situación de España.
Le interesan los votos vengan de donde vengan, aunque vengan de los independentistas radicales e incluso de los terroristas, o ya no hay terroristas???.
Anteayer dijo nuestro “presi” (a presidente no llega) de gobierno: “No habrá más cambios y no haré mas recortes”, Si esto lo traducimos del lenguaje zapateril al castellano corriente tendremos: “Habrá más cambios y haré más recortes.”
Son dos idiomas parecidos, si andas un poco listo captas enseguida lo que te están queriendo decir.
La que huele a fritanga y no a ‘pescaito frito’ es la Bibi, esta niñata tiene perdíos los papeles, se ve que tira pa lo suyo, el dale que te pego
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/sociedad/aido-destina-140000-euros-crear-centro-sexualidad